El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha reconocido su responsabilidad en un caso de negligencia médica durante el parto y ha acordado indemnizar con 1.250.000 euros a una familia de Écija (Sevilla), tras las graves secuelas sufridas por su hijo durante el nacimiento.

El acuerdo, alcanzado antes de la celebración del juicio, pone fin a la vía judicial tras la admisión por parte de la administración sanitaria de que la asistencia prestada fue “muy deficiente”.

Parto negligente y retraso en la actuación médica

Los hechos se remontan a julio de 2022, cuando el bebé nació en el Hospital de Alta Resolución de Écija.

Según la reclamación de la familia, los profesionales sanitarios no actuaron con la rapidez necesaria ante signos evidentes de sufrimiento fetal, como la presencia de líquido amniótico meconial y falta de oxígeno, y optaron por continuar con un parto vaginal en lugar de practicar una cesárea urgente.

Esta decisión resultó determinante en el desenlace, ya que la intervención tardía provocó lesiones irreversibles en el recién nacido.

Reconocimiento de responsabilidad por parte del SAS

El SAS ha reconocido expresamente que las secuelas del menor son consecuencia directa de la actuación médica durante el parto.

Este reconocimiento ha permitido alcanzar un acuerdo extrajudicial con la familia, evitando la celebración del juicio que estaba previsto inicialmente.

La indemnización pactada, de 1,25 millones de euros, es inferior a los tres millones de euros que reclamaban los padres en la demanda.

Graves secuelas neurológicas del menor

Como consecuencia de la deficiente atención durante el parto, el menor presenta un cuadro clínico de extrema gravedad, con múltiples patologías, entre las que destacan:

  • Encefalopatía hipóxico-isquémica, causada por la falta de oxígeno durante el nacimiento.
  • Convulsiones neonatales y crisis epilépticas desde los primeros días de vida.
  • Parálisis cerebral infantil, con afectación permanente de la movilidad.
  • Microcefalia, que implica un desarrollo insuficiente del cráneo.
  • Sospecha de craneosinostosis.
  • Déficit visual severo, con importante afectación sensorial.

Estas secuelas son irreversibles y condicionarán de forma permanente la calidad de vida del menor.

Importancia de la actuación inmediata en partos de riesgo

El caso pone de relieve la importancia de actuar con rapidez ante signos de alarma durante el parto.

La detección de situaciones como la hipoxia fetal o la presencia de meconio en el líquido amniótico exige una respuesta inmediata, generalmente mediante cesárea urgente, para evitar daños neurológicos graves.

La falta de intervención a tiempo puede derivar en lesiones permanentes como la parálisis cerebral, una de las consecuencias más graves de la mala praxis obstétrica.

Fin del proceso judicial

La firma del acuerdo pone fin al procedimiento judicial iniciado por la familia, sin necesidad de llegar a juicio.

Aunque la cuantía de la indemnización es una de las más elevadas en casos de negligencia médica en Andalucía, el caso evidencia que, en situaciones de daño neurológico grave en recién nacidos, las consecuencias personales y familiares trascienden cualquier compensación económica.

Negligencia médica en el parto: responsabilidad sanitaria

Este caso se suma a otros en los que se analiza la responsabilidad de los servicios sanitarios en la asistencia al parto, especialmente en relación con:

  • Retrasos en la toma de decisiones clínicas.
  • Falta de monitorización adecuada del feto.
  • Elección incorrecta del tipo de parto.
  • Intervenciones tardías ante signos de sufrimiento fetal.

La correcta aplicación de los protocolos obstétricos resulta esencial para garantizar la seguridad tanto de la madre como del recién nacido.